Viernes 18 de mayo de 2012 | 22:22 hs
Y sí: la mejor muestra de cortos del mundo, Animarte, vuelve a convocarnos a cielo abierto. Cada vez mejor, la muestra reúne 18 cortos premiados (entre ellos el ganador del Oscar 2010) y gemas del stop motion, la animación experimental y el humor concentrado. Y vos sos el jurado.
viernes, 24 de diciembre de 2010
Nochecitas de cine que se parecen más un picnic cultural que a una muestra pensada de principio a fin por un curador residente en San Francisco (aunque sí lo es: pues Javier Saldeña, anclado en California, ha contactado directores, charlado propuestas y pensado, una vez más, la perfecta selección para este Animarte 2010).
Cortos que logran algunas de las mejores escenas de la época y que forman un catálogo de estéticas que van de lo experimental al hiperrealismo, cortado por narrativa lineal y humor ácido.
Mucho está pasando con el Animarte y va más allá del entretenimiento de verano o la alternativa cinéfila. “Queremos llevar adelante la idea inicial: hacer una muestra itinerante de los cortos del mundo y llevarla por América Latina”, dice Miguel Casanova, comunicador y agitador clave de esta movida. Y es tal cual: hoy más que nunca, lo que define es la pasión. Y las ganas de intentar abrir los ámbitos.
Lo bueno, si breve...
Ahí, donde la acción de proyectar en público viene acompañada de una vehemente postura ‘arte para todos’, está el foco del encuentro. Así que antes que nada: éste no es un festival más. El Animarte es un recorrido por las joyitas fílmicas de los últimos tiempos, nómada, gratis y bien montada.
Por eso ha trascendido las fronteras. Siempre así: hora y media de cortos imperdibles, en megapantalla, al paso. ¿Recuerdan la primera vez que se proyectó en el Parque Central?
Bueno, ahora que va por la quinta edición, el festival trae su historia.
Ya ancló por segunda vez en Viña del Mar y traspasó la conquista de Buenos Aires (pues fue la apertura y el cierre de una gran muestra en el Konex) con la aventura de instalarse en Uruguay.
Entretanto, Casanova va archivando lo bueno: “Este año, fue muy importante que el Festival Mirada Oeste incorporara el Animarte; estuvimos en cinco escuelas, viviendo una experiencia.
Porque el espíritu es ése: proyectar donde está la gente, donde pasa y circula y es capaz de detenerse y quedarse mirando. No para unos pocos, ni para la farandulilla”.
Y se nota. Por algo hubo 6.000 espectadores sobre el pastito del Parque Central en la edición pasada. Récord que crece con bonus interesante: en 2011, posiblemente, Animarte zarpe a México y Brasil.
Pero concentrémonos acá. Son 18 cortos, donde estarán representados Francia, Japón, Inglaterra, Estados Unidos y Argentina. ¿A saber?
Entre los trabajos que se presentan, destaca “Logorama”, cortometraje animado francés de 16 minutos que ganó el Premio Kodak en el Festival de Cine de Cannes de 2009 y el Oscar al mejor cortometraje animado en la edición 2010; “La vaca que quería ser hamburguesa”, dirigido por uno de los más famosos animadores de cortos a nivel mundial, Bill Plympton, que ya es amigo incondicional de Animarte; “La dama y la muerte”, primer corto español nominado al Oscar de este año; y “El empleo”, corto argentino que ha recibido más de 61 premios en festivales internacionales, entre ellos el premio Fipresci en el Festival Internacional de Animación de Annecy 2009.
“Lo interesante de la programación que se va a ver este domingo, es la variedad. Hay de todo: está lo experimental, lo hiperreal, lo ácido, el uso poético del stop motion. Y entre uno y otro muchos cortos británicos, que la cadena londinense exhibe como separadores. Está además el corto que produjo Antonio Banderas (algo que puede generar bastante curiosidad) llamado “La dama y la muerte”.
Más una gema: “Logorama”, el corto francés producido por el argentino Nicolás Schmerkin, que ganó el Oscar de este año.
Se busca, claro, un equilibrio temático y dar cierto panorama global del género (en orden de prestigio actual: los franceses, los estadounidenses y los alemanes) sin dejarse llevar por la chapa. Lo consagrado y lo amateur (con calidad y cabeza) entran en Animarte. Argentina tiene su desquite de crítica social con mensaje anti-opresivo..
Si bien no hay cortos mendocinos esta vez (“porque no los han enviado”) la gama parece tentadora en cuanto a guiones y técnicas. “Para que nadie se aburra; lo que a uno le puede resultar atrapante al otro quizá le va a servir para descansar el ojo, pero siempre será estimulante”.
Más todavía porque el corto ganador del Animarte es elegido por la gente (ver Votación y premio).
Eso sí: como suele proponer la organización, este año los concurrentes (sin obligación, claro) tendrán la posibilidad de devolver un poco de onda colaborando con algún alimento no perecedero a beneficio del comedor "Sueños de chocolate", de Uspallata. Por Mariana Guzzante - mguzzante@losandes.com.ar